Mostrando entradas con la etiqueta so 80's. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta so 80's. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de enero de 2011

Benny Hill

Hoy no sé porque me acordé del Show de Benny Hill, que pasaban hace años en lo que todavía era Imevisión (hoy Tv Azteca). A lo mejor todavía ando arrastrando algo de la nostalgia decembrina, no sé, el chiste es que recordé a este simpático gordito inglés que nos hizo pasar ratos agradables allá por finales de los 80s. El programa lo descubrí gracias a mi primo* que solía pasar las vacaciones largas (de verano) en la casa. Mejor dicho, él fue quien lo descubrió y después nos incitó a mi carnal y a mí a verlo. En aquellos años no había cable, o por lo menos, no teníamos en la casa, y pues no quedaba mucha opción que ver la tv local. El programa lo pasaban ya noche, creo que por ahí de las 11 ó 11:30 pm, porque pues a veces salían algunas chicas en ropa interior, nada reveladora por cierto, ya que la mayoría de los programas eran repeticiones de los transmitidos en los 70s y pues lo que se consideraba atrevido en esa época distaba un tanto a lo de aquel otro entonces (ochentaytantos).

Tal vez la mayoría de la gente ubique más la tonada que ponían en los sketches donde había una persecusión que al programa en sí, la cual hasta hace poco me enteré que se llama Yakety Sax. 



Al ver hoy en día algunos vídeos del show me siguen causando gracia, pero ya no tanta como antes, aunque hay algunos episodios y bromas clásicas que nunca pasan de moda, como aquella de "la bola en la ingle" de Los Simpsons.

Los que más me latían eran los sketches mudos, como este:


Fue relativamente corta la temporada que transmitieron el programa aquí en México, pero al menos sirvió para que lo incluyera en mi acervo de cultural pop.


* Mi primo es el primo Quique, el único familiar con este grado de parentesco al que llamamos así en mi casa porque es homónimo de mi carnal, y pa' evitar confusiones originadas por saber a cual de los dos nos referíamos cuando decíamos Quique, optamos por bautizarlo como "primo". Al resto de mis primos los llamamos a cada uno por su nombre de pila: Nepomuceno, Pánfilo, Demóstenes, etc, o en el peor de los casos, por su apodo.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Semana de la nostalgia - las chispas

Antes de que se comercializaran y popularizaran las consolas de videojuegos, no había otra que ir a las "maquinitas" o "chispas" si quería uno ser parte de esta subculutura y "sana" forma de entrenimiento. Desde chavillo tuve acceso al Atari, pero cuando veía un juego de arcadia notaba un mundo de diferencia (hoy en día ya es otro rollo), además de que asistir a un local que contaba con este tipo de aparatejos era toda una experiencia. Recuerdo hasta una especie de moda que se dio con este tipo de locales, claro con un look más nice y dirigidos a toda la familia, como fue el caso del Show-Biz y el Magic Place, el primero estaba sobre Gonzalitos donde ahora hay un restaurante de cabritos, y el segundo estaba ubicado en Galerías Monterrey, ambos eran algo así como el equivalente ochentero del Peter Pipper Pizza.

Otro negocio de esta misma onda que también tuvo su auge fue el SHIPS, que si mal no recuerdo tenía dos sucursales: una en el paseo comercial que había debajo de la Macroplaza y otra frente a la Alameda. Estos me latían más porque tenían mucha más variedad de juegos que los mencionados anteriormente. En el mismo centro de la ciudad, casi sobre Morelos, había otros locales del mismo giro que también estaban chidos, como las Vegas y las Flamingo. Pero sin duda a los que acudía con más frecuencia eran a los pequeños locales que estaban escondidos en cualquier colonia, porque ahí se podía jugar con mayor tranquilidad y menores tiempos de espera.

Me gustaba mucho ir a las chispas pero la verdad nunca fui vago, por la misma razón me pasaba más tiempo esperando turno y viendo como jugaban los demás que lo que duraba mi crédito en la maquinita. Esto me dejó varias espinas clavadas por mucho tiempo, hasta que hace algunos años descubrí el MAME, que para los que no lo conocen es un emulador de juegos de arcadia, con el cual pude remontar en años y saldar cuentas pendientes.

Los juegos que nunca pude terminar en las maquinitas y si con el MAME son (bueno, entre muchos otros):

Golden Axe
Donde se podía escoger entre el vato este de azul, una morrita y un ruco enano para partirle el queso a cuanto gañan se pusiera enfrente. Lo más cura de este juego es que cuando te topas a los nomos que te agandallan tus cosas cuando estás dormido, les bajas la lana literalmente a patadas.


Wild West
Pues este tenía la peculiaridad de que se podía jugar de 4 personas al mismo tiempo. No sé porque al Cormano que tiene toda la finta de ser paisano le pusieron el color rosa, en mi opinión se ven más pipiluyos los otros 3 güeritos y le hubiera quedado mejor a cualquiera de ellos, pero bueno, fuera de esto, el juego está chidito. Mi mejor marca en aquellos años fue llegar al nivel cuatro con una sola moneda.


Altered Beast
Este juego me latía un buen porque el vato se tomaba unos chochos y se transformaba según la ocasión en lobo, dragón, oso, tigre y no me acuerdo que otra cosa más:
Estaba fumadón pero muy entretenido.


Y pues como decía, estos fueron algunos de los que pude terminar, entre muchos otros que igual no me gustaban tanto, pero como quiera me acordaba de haberlos jugado alguna vez, como el de Vendetta, el de las Tortugas Ninja, el de los superhéroes de Marvel, el Ninja Gaiden, etc, etc. Por cierto, "chispas" era el término ochentero para esta clase de videojuegos y hasta Pipo hizo una canción al respecto. También hubo un grupo infantil en aquellos años con el mismo nombre y que salió precisamente con Pipo en una de sus aventuritas, la del aparato increíble para ser más preciso.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Semana de la nostalgia - el CECATI

Vivo a unos cuantos pasos de un CECATI, pero nunca he estudiado ahí, bueno con excepción de un curso balín de computación que tomé en unas vacaciones de verano de mi tierna y feliz infancia, que creo eran de Basic o algo así. Pero lo memorable no es en si la escuela, sino el estacionamiento y cancha que tenía al frente hace años, terrenos que fueron escenario de innumerables anécdotas de mi niñez y adolescencia, y de la mayoría de los camaradas de la colonia y colonias circunvecinas que ahí se juntaban.

La "canchilla" (que aún hoy en día existe) nos sirvió de espacio muchos años para jugar panbol, beis o veras (ese de 3 rolas y un "capeado"), (futbol) americano, básquet, andar en bici, patines, etc. A un costado de la cancha hay una anacua, que utilizamos en diversas ocasiones para intentar construir infructuosamente una casita-del-árbol; debajo, hay unos cuantos metros de tierra suelta, donde practicamos durante algunas temporadas el exclusivo deporte de las canicas, apostando y por puro gusto nomás.

Cuando estábamos bien morros y no teníamos preocupación ni pudor alguno, nos entreteníamos jugando con las hormigas: las hacíamos pelear o les llenábamos su guarida con aceite de motor quemado, o si era temporada de cuetes les poníamos cañones y volábamos a la goma el hormiguero. Todo esto en los mismos terrenos del CECATI.

Otro pasatiempo que teníamos era en época de lluvias, como a esa edad varios de nosotros acostumbrábamos andar descalzos en la calle, al tocar uno de los postes de luz mercurial que hay en el CECATI con el piso mojado recibías una ligera descarga eléctrica. Los que traían calzado hacían mano-cadena y uno de ellos se sujetaba al poste, el que andaba descalzo tocaba brevemente el otro extremo de la cadena y todos recibíamos un "toquesón" (en el sano sentido de la palabra).

El CECATI fue testigo también de muchas partidas de madre, ya fuera por bronca, accidente o vil pendejez; en mi caso hubo más de la última. Recuerdo dos muy vívidamente: una cuando me sentía todo un as del manubrio a bordo de mi super-bike y brinqué varios escalones en una rampa que se hacía con la pendiente del estacionamiento, cuando iba en el aire solté ambas manos y las levanté para que vieran que era todo un temerario, el resultado obviamente no fue el que yo esperaba y al caer no continué mi andar montado en la bicla: se le salió una llanta a la rila, me di un "super-putazo" y sufrí raspaduras en un 27.8% de mi cuerpo. El otro señor madrazo que recuerdo con singular alegría fue una estampada que me di contra un árbol que había en la banqueta del estacionamiento, al ir persiguiendo un pasé que alguien me había enviado, me lancé corriendo como loco con la mirada fija en el balón (de americano) y siguiendo su trayectoria sin voltear a ver lo que había al frente, en determinado momento sentí un severo golpe en la cabeza, ya no pude correr y cuando reaccioné estaba atorado en las ramas del árbol todo atolondrado, escuchando las risas de todos los ahí presentes.

Como decía anteriormente, son innumerables las historias o anécdotas que se suscitaron en este espacio, donde 'ora si que dejé lágrimas, sudor y sangre. De hecho, puedo decir que literalmente lo llevo en la piel, ya que muchas de las cicatrices que tengo se las debo a esta planicie de concreto "fierresca".

martes, 2 de noviembre de 2010

Semana de la nostalgia - vídeos

Los primeros vídeos que recuerdo haber visto en mi vida fueron en un programa que pasaban en el canal 5 allá por 1983-1984, del cual desconozco el nombre y no sé si era un programa exclusivo de Rock o ponían todo lo que estaba de moda, pero agradezco infinitamante haberme topado con este tipo de programas a tan tierna edad, de los cuales recibí mis primeras influencias y despertaron mi instinto por el Rock&Roll.

Estos son los que más se me quedaron grabados:
 
The Cars - Magic
 
de este vídeo lo que más recuerdo es al vocalista de la banda caminando sobre el agua de una alberca y me intrigaba saber cómo le hacía el wey para no hundirse.



 
Chicago - Stay The Night

de este me acuerdo que el cantante de la banda se trepaba en el cofre del auto de su morrita y mientras éste era conducido por la misma, intentaba tirar al vato a la goma sin éxito, aún y que en una escena brinca con el coche a través de un anuncio panorámico cual película hollywoodense.

 
Culture Club - Karma Chameleon

en aquel entonces pensaba que el que cantaba  era una chica, bueno, tiempo después me di cuenta que no estaba tan errado. Pero recuerdo la canción por el corito pegajoso, que hasta muchos años después supe que era lo que en realidad decía.

 
Quiet Riot - Mama Were All Crazee Now

además de que me gustaba la canción, me acuerdo que lo que más me llamó la atención fue la máscara de hierro que cantaba y que casi al final sale de la pantalla el cantante acá en escala gigante.


Twisted Sister - Were Not Gona Take It

después de ver este vídeo mi sueño era ser como Dee Snider, traer esa mata de león, traje de cuero rasgado y toda la actitud rockera y subversiva. Por mucho tiempo identifiqué la rola como la de "huevos con aceite", como fue bautizada por nuestra idiosincrasia. 



Kiss - I Love It Loud

de Kiss lo que más me impactó la primera vez que los vi fue obviamente su maquillaje y vestuario, que los hacía ver medio maníacos. De este vídeo me acuerdo sobre todo del final, que pasan tanto a la banda como a los seguidores con los ojos iluminados acá onda demoníaca.






lunes, 1 de noviembre de 2010

Semana de la nostalgia - trabucles

Desde hace días me han estado llegando recuerdos aleatorios de mi infancia, en un variopinto (siempre quise utilizar esta palabra en un enunciado) de tópicos. 

A continuación, el primero de ellos: los trabucles.

Cuando estaba en la primaria, allá por mediados de los 80s, había una especie de cápsulas que pasaban en la tv, entre las caricaturas y programas de la barra infantil que había en aquel entonces, como el Tió Gamboín, el mundo de Cositas, corre GC corre y cosas así por el estilo. Estas cápsulas eran los trabucles, y se suponía que eran algo así como educativas o "con mensaje" para despertar la neurona de los chilpayates que las veíamos y nos pusiéramos a pensar en su significado.

La que recordé en particular en días pasados (no sé porque) era una donde salían varios niños en un kinder (creo) y estaban pintando con crayolas sus dibujitos de "personas humanas" (término sacado de un libro de Costos Industriales). Total que estaban pintando y de pronto un huerquillo "x" le dice al que tiene al lado: pásame el color carne, supongo yo que para pintarle el cuerpo a su dibujito de "persona humana", y el chamaquito o chamaquita que está al lado del huerquillo "x" le pasa la crayola de color amarillo. Luego otro dice lo mismo: pásame el color carne, y el de al lado le pasa el color café; así se repite varias veces la misma acción pero conforme cambia el niño que hace la solicitud cambia también el color de la crayola que recibe (negro, blanco, rojo, etc).

Durante los diálogos e intercambio de crayolas sólo se veían las manillas de los niños y sus respectivos dibujos. Hasta el final de la cápsula abrían la toma y se podía apreciar que todos los escuincles eran de distintas razas.

Lejos de la deducción de que se trataba de una onda acá en contra del racismo, siempre me quedé intrigado si el color rojo se lo pasaron a alguien pelirrojo o algún niño indio-piel-roja que se juntaba con esa bola de niños segregacionistas.

Me acuerdo que los pasaban a cada rato durante la barra infantil del canal 5, pero ya no recuerdo ningún otro con detalle. La verdad no estaban tan mal. Aquí unos cuantos que me hallé en un vídeo del tubo:




viernes, 20 de agosto de 2010

Fantasmas del pasado que volvieron para atormentarme

la filosofía "hombregeniana":

quisiera que como a cualquiera algo me sorprendiera.

(Te necesito - Voy a pasármelo bien  1989)

viernes, 7 de mayo de 2010

Post atrasado del día del niño

como la nostalgia me ha invadido tantas veces... me acordé en días recientes de algunos juguetes ochenteros que tuve en mi infancia; seguramente fui influenciado por los mensajes subliminales de En Familia Con Chabelo para solicitarle a mis jefes que me compraran (entre muchos otros) los siguientes artículos:

el fabuloso fred
tenía juegos chidos para ejercitar la memoria y
también servía de mini teclado musical. 


los popoids (suenan divertido)

y el tente
estos eran para dar rienda suelta al diseñador, ingeniero o constructor que todos llevamos dentro, aunque los popoids eran más ñoños (y sonaban divertido).


el pogobol
producto extraño que no servía pa' otra cosa que bricar y guardar un poco el equilibrio, eso sí, hacías un buen de ejercicio utilizándolo y te cansabas/aburrías luego luego.


y ya.

p.d. feliz día del niño y batalla de Puebla atrasados.